lunes, 15 de septiembre de 2014

Historia de una bufanda azul con borlas

Como decía en mi última entrada, hace dos años retomé la afición al punto. Empecé por lo más fácil, bufandas. He hecho varias bufandas para mi peque, pero ninguna de ellas me terminaba de convencer. La elección del tipo de lana o de técnica, no siempre fue la más acertada.

Para esta temporada quise hacerle una bufanda nueva, animada en gran parte por María, de la que os hablé en el post anterior.

Las bufandas que mi peque  tenía, se le han quedado cortas, y las que le van para este año son  de tienda y del mismo color. Así que decidí hacerle la bufanda nueva en un color totalmente distinto al que predomina en su armario.

Escogí una lana en color azul cobalto, y la tejí en punto elástico con agujas del número 4.
Pero ¡ay de mi!. Mi pequeña coqueta al verla me dijo que era muy bonita, pero que ella no se la iba a poner, ¡que no era rosa!.

Se lo comenté a María, quien me sugirió que le añadiese unos pompones, e incluso me aconsejo en el color. Finalmente, siguiendo su consejo, añadimos unos pompones y convertimos la bufanda inicial en esta versión más colorida, contrastada y divertida:

 Y realmente ha sido todo un acierto, ya que la pequeña coqueta ha decidido que esta bufanda si es digna de adornar su cuello. Y yo feliz de ver que algo hecho con mis manos le gusta y le abrigará cuando llegue el frío.

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